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Celia
(no es su nombre verdadero), se quedó callada un momento, mirándome
fijamente. Estaba perpleja con lo que acababa de escuchar. ¿podía
ser yo, una perfecta desconocida, así de directa y clara con
ella respecto a los problemas que le habían aparecido en su
vida una y otra vez? ¿cómo podía yo saber esas cosas sobre
ella?
La verdad es que yo no sabía nada de su vida. Me
estaba limitando a explicarle, mirando al folio que tenía
sobre mi mesa, lo que significaban simbólicamente esos números
que había calculado en su carta numerológica: Yo le estaba
hablando a Celia de sus retos.
Los
retos son uno de esos aspectos que, en numerología, nos deja
sorprendidos por la precisión de sus descripciones. También
es algo muy personal, una vivencia que nos toca experimentar
muy intensamente, que nos marca mucho y, por lo tanto,
reconocemos de forma muy clara.
¿QUÉ
SUPONEN EN NUESTRA VIDA LOS RETOS?
¿Qué
aspecto de nuestra experiencia nos muestran? Representan áreas
en las que necesitamos crecer y desarrollarnos. Si entendemos
la vida como una escuela y este planeta como un lugar de
aprendizaje para alma, los retos son las asignaturas
obligatorias que elegimos, las clases obligatorias a las que
nuestra alma eligió asistir en esta encarnación.
Aprender
las habilidades indicadas por la vibración numérica del reto
puede sernos fácil... o puede resultarnos complicado, pero lo
que sí es seguro es que, en nuestro camino vital, nos
encontraremos una y otra vez con circunstancias relacionadas
con nuestros retos, y en especial, con uno de ellos, el que
llamamos reto principal.
Y en el caso de Celia, la fuerza
de su reto era muy intensa pues, de los cuatro retos presentes
en la vida de cualquier persona, tres de ellos eran iguales.
Para ella, era todo lo relacionado con la vibración 8, es
decir, asuntos relacionados con el poder personal, la
autoridad y el dinero.
Cuando llega el momento de
convertirnos en nuestros propios padres, lo que a todos nos
sucede antes o después, buscar los rasgos personales que nos
exigen nuestros retos, puede ser de gran ayuda. Necesitamos
alimentar esas habilidades y fortalecerlas, para hacernos la
vida mucho más fácil.
ABRAZAR
UN FRAGMENTO DE NUESTRA SOMBRA
Los retos nos obligan a mirar
cara a cara aspectos de nuestra personalidad que no nos
gustan. Cuando nos cuesta aprender una lección de un reto
determinado, suele ser porque no estamos aceptando una parte
de nosotros mismos: un aspecto de nuestra sombra.
Por ejemplo, Celia no quería
parecer demasiado fuerte, ni mostrar su poder personal. No
quería que los demás pensaran que era una egoísta o que su
interés por su trabajo fuese sólo por dinero. Así que, en
un esfuerzo por no parecerlo, había hecho todo lo contrario:
en repetidas ocasiones, algunos clientes le habían dejado a
deber dinero, y ella no se había atrevido a reclamarlo, sólo
para después, sentirse furiosa consigo misma y como una tonta.
También me contó que en muchísimas
ocasiones, se había encontrado en una situación laboral en
la que tenía problemas con las “figuras de autoridad”,
por ejemplo cuando sus jefes le exigían que hiciera algo que
no estaba en su contrato, por el mismo dinero. Estaba claro
que no estaba haciendo uso de su propio poder personal,
creyendo que estaba fuera de ella y que no le quedaba más
remedio que “tragar” con lo que fuese.
DOS
LADOS DE UNA MISMA MONEDA
Y le parecía irónico, que la
vida la hubiese situado a veces a ella como la “figura de
poder”, dirigiendo algunos equipos de trabajo.
Le expliqué que esto no es nada
extraño, porque cuando un reto se presenta, normalmente nos
muestra las dos caras de un asunto, para que podamos integrar
la lección completamente.
Seguramente, esta oportunidad
para Celia le ayudaría a comprender que si ella misma
respetaba el poder personal de los demás, todo fluiría mucho
mejor que cuando trataba de imponer algo de forma autoritaria.
Así es la influencia de un reto
en nuestra vida.
Las circunstancias nos llevan a
lugares en los que tenemos que emplear las habilidades de esa
vibración numérica, y del mismo modo en que aprendemos a
montar en bicicleta. Primero pedaleamos demasiado fuerte hacia
la izquierda, y la bici se inclina hacia ese lado, luego
pedaleamos demasiado fuerte hacia la derecha ¡pareciera que
nunca pudiéramos aprender! Hasta que llega un momento en que
llegamos al punto justo y encontramos el equilibrio que nos
permite avanzar y disfrutar de nuestro primer paseo en
bicicleta.
ENCONTRAR
EL ORO EN LA OSCURIDAD
Reconocer la influencia del reto
(o retos) que nos afectan no siempre es fácil. Son aspectos
que muchas veces preferiríamos no reconocer. Pero la toma de
conciencia, es siempre el primer paso necesario para mejorar y
hallar una solución eficaz y duradera.
Le dije a Celia que tenía que
hacer las paces con su yo egoísta. ¿Qué le había traído
de bueno ser egoísta? Al fin y al cabo, todos lo somos en un
momento u otro. Ser egoísta le había traído muchos regalos:
Primero, había hecho que se esforzara en compartir su
prosperidad con los demás siempre que tenía ocasión, aunque
estuviese justa de dinero, precisamente para negar ese lado de
su personalidad. Además, un poco de egoísmo es lo que la había
llevado a aprender a cuidar de sí misma.
Y es que, sólo cuando aceptamos
la totalidad de lo que somos, sólo cuando hallamos “el oro
en la oscuridad” como decía Carl Jung, sólo entonces, nos
sentimos felices y completos, y podemos pasar página de forma
adecuada.
Namasté
Charo
Charo Pinilla se formó como Arquitecta Técnica aunque su
verdadera pasión es el crecimiento personal.
También es
maestra de Kundalini Reiki,
Reiki de Oro, numeróloga y practicante de EFT.
En
la actualidad, se dedica a ayudar a sus clientes a encontrar
el propósito de su vida y a descubrir qué es lo que les
apasiona.
Vive en Madrid con su marido y sus dos gatas.
Para más información visita su web www.propositodelalma.com
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