El
pensamiento es creativo
Lo bueno de El Secreto es que está haciendo a mucha gente
tomar conciencia de que sus pensamientos – y sobretodo sus
emociones- son una fuerza creativa, y el modo en que
interpretamos la realidad afecta al modo en que esa realidad
se desarrolla.
Podemos ver esto claramente en el típico “Negativo” a
quien le pasa todo lo malo habido y por haber, porque con su
forma de pensar se enfoca únicamente en lo que no funciona y,
de alguna manera increíble, él se encuentra con todos los
problemas.
Otro aspecto positivo es que nos está colocando en una
situación de poder personal. Nos enseña que tenemos más
control sobre nuestra vida de lo que creíamos. No hay duda de
que la Ley de la Atracción bien entendida es algo positivo.
El problema de "no-hacer" en la
realidad
Al
descubrir esta idea, mi primera reacción fue de euforia por
lo que acababa de averiguar, mientras me imaginaba todo lo que
a partir de entonces iba a conseguir sin esfuerzo.
Pero
esta idea parece obviar un hecho básico y es que, para
conseguir cualquier cosa en este mundo, hay que pasar a la
acción. Hay que HACER, a nivel físico, tomar acciones reales
y concretas.
En cada estudio numerológico que realizo siempre enfatizo esto: No
importa lo mucho que acabemos de descubrir sobre nosotros,
sobre lo que queremos o sobre nuestros sueños, si no hacemos
nada para ponerlos en práctica no conseguiremos nada.
El
lado materialista del la Ley de la Atracción
Otro tema es el excesivo enfoque materialista. Como si sólo
se tratase de atraer a nuestra vida más cosas: coches, casas,
etc, que por supuesto, quien no quiere más dinero, pero hay
algo importante sobre lo que pasa de puntillas: la vida no es
sólo una experiencia material.
Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, como
tales, también tenemos unas necesidades diferentes de las
materiales. En nuestro desarrollo personal hay momentos en los
que se trascienden esas necesidades materialistas y lo que uno
necesita es encontrarle un sentido más amplio a la
existencia, como cuando tratas de descubrir el propósito de
tu vida.El
problema de rechazar las emociones "negativas"
La Ley de la atracción dice que cuando experimentas emociones
positivas atraes cosas positivas, pero que las emociones
“negativas” te harán atraer cosas negativas. Pero ¿qué
pasa si no puedes evitar enfadarte o entristecerte de vez en
cuando? ¿Estás condenado a sufrir malas consecuencias por
ello?
Tranquilo porque, en realidad, no hay emociones
negativas.
Las
emociones son parte de nuestro sistema de guía interna. Son
señales intuitivas que nos avisan, nos protegen y nos guían.
Todas
ellas.
¿Es
negativo estar enfadado? Pues depende. Si acabas de comprar
algo en mal estado y el vendedor se niega a devolverte el
dinero está claro que un poco de enfado podría ayudarte a
que se respeten tus derechos ¿no crees?
Lo importante con las emociones es, por una parte,
emplearlas de forma constructiva y sin dañar a nadie. En el
ejemplo anterior, podrías usar tu enfado para poner una
reclamación (pero nunca para darte de tortas con el
vendedor).
Y
por otra, permitir que tus emociones fluyan sin aferrarte a
ninguna en particular –tanto la alegría como el enfado
permanentes son indicadores de desequilibrio. Hay que permitir
a las emociones fluir y cambiar como todo lo vivo en esta
tierra. Aprovecha lo mejor de ellas, su mensaje y sabiduría,
y pasa a otra cosa.
Es
parte de la experiencia humana el experimentar toda la gama de
emociones. Negar una parte de nosotros hace que sus cualidades
destructivas aparecerán cuando menos lo esperemos porque así
es la naturaleza de la Sombra. Igual que una pelota de playa
sumergida que nos salta a la cara en cuando dejamos de darle
nuestra atención, negar algo en nosotros nos encamina al
desastre.
Ver la totalidad nos ayuda. Integrar la sombra nos acerca a la
iluminación.