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Hace
días tuve una charla con una buena amiga. En realidad, nos
conocemos de toda la vida pero no hace mucho tiempo que nos
hemos hecho las mejores amigas. Solemos tener charlas con
frecuencia, sólo que ese día, y hablando sobre la felicidad,
estaba claro que mi punto de vista la irritaba.
Hubo incluso un momento en que la conversación se caldeó demasiado. ¿Cómo
podía yo atreverme a decirle esas cosas? ¿Acaso estaba loca?
No. Estaba claro -según ella- que yo no sabía nada de
su vida.
-“Mira
–había comenzado yo la conversación- Veo que mucha gente
siente el impulso interior de ser más autentica, más real.
Quieren vivir y hacer cosas que sean realmente importantes
para ellas y no meras rutinas en las que no saben muy bien
como se metieron. Y lo peor es que tampoco saben muy bien como
salir de esa situación.
Tu
vida, sin ir más lejos, puede llenarse completamente de un
nuevo significado si empiezas a vivir y a actuar de acuerdo a
quien tú eres, a lo que es importante para ti”
Encontrar lo que es importante para ti
Como
trataba de explicarle a mi amiga, sé que descubrir lo que te
llena, lo que le da sentido a tu vida, es una de las mejores
maneras de volver a encender la llama de la ilusión, la
curiosidad y la creatividad que son parte natural de todos
nosotros cuando somos niños.
En
realidad, esa parte vivaz y llena de alegría sigue siendo
parte de quien tú eres en este momento. No importa la edad
que tengas ahora. Y para encontrarla, sólo necesitas quitar
las capas que te separan de esa personita que fuiste.
Al igual que una cebolla, nos hemos ido recubriendo de
capas de condicionamientos, de programaciones negativas como
“tú no puedes”, “no hagas eso”, “pero ¿quién te
crees tú que eres?” y, poco a poco, hemos ido enterrando
nuestros sueños, ilusiones y esperanzas.
A
pesar de lo que ahora te pueda parecer, todo eso sigue allí,
guardado en el fondo de tu corazón como para protegerte de
futuras decepciones. Reclamar esa parte de ti, traer tus sueños
de vuelta a la luz es uno de los actos más liberadores y
amorosos que alguien puede hacer para sí mismo.
Salir de la negación
Mis
reflexiones sobre estas ideas habían enfadado visiblemente a
mi amiga, que estaba atrapada por la rutina de una vida que no le
hacía feliz. Ella había estado trabajando durante varios años
en un trabajo que no le gustaba y que no honraba sus valores
personales. Y me había
hablado de su insatisfacción ya miles de veces.
Me
miró con cara de enfado como diciendo “ ¿Quién te crees
que eres para decirme que puedo cambiar mi vida?.
-“Soy
tu mejor amiga –le dije yo- y si te digo esto es porque sé
lo mucho que estás sufriendo en este momento, y sé que es
posible mejorar.”
-“Tú,
está claro, no tienes ni idea de lo difícil que es mi
vida”- me contestó.
-“Me
encanta que te enfades ¿sabes por qué?- le contesté- Pues
porque el enfado es energía y eso es justo lo que necesitas
para cambiar lo que ahora no te gusta. Yo creo que tenemos
derecho a sentirnos felices
con lo que hacemos, a disfrutar de nuestro trabajo.
-"Si
te sientes atrapada por las circunstancias, no necesitas
romper de forma radical con tu situación, eso, lo sé por
experiencia propia, puede ser muy doloroso. Pero lo que sí
puedes hacer es incluir cada día pequeños momentos de
actividades que te hagan sentir bien. Lo que necesitas es
descubrir cuales son tus talentos y cuales las cosas que te
gustan."
-"¿Me
dejas que te ayude a interpretar tu estudio numerológico?"
(Mi
amiga sabe que hago numerología, pero nunca antes me había
atrevido a sugerirle de forma tan directa que la utilizara ella
para su propio crecimiento personal.)
-"Venga, anímate. Es una buena herramienta y una forma divertida de conocerse mejor a
uno mismo. Tal vez descubras cosas que te sorprendan y, en el
peor de los casos, me habrás ayudado a mi a ser feliz por
regalarte uno de mis estudios.”
La felicidad es un proceso
Últimamente,
parece que nos falta alegría y diversión. Nos sobra
severidad y tomarnos la vida tan en serio. No digo que nos convirtamos
en unos irresponsables, pero tenemos la
libertad de tomarnos de otra forma las cosas, con más alegría.
Hace poco leí que la felicidad es un proceso
constante. Uno elige crearse una sensación de felicidad
interior en cualquier momento. Hacerlo es fácil. Lo difícil
es darse permiso para hacerlo. Tal vez pensamos que no nos lo
merecemos, o que es egoísta tal y como están las cosas en el
mundo o incluso pensamos que haremos mejor las cosas estando
enfadados. ¡Pero no es así!
Cuando
somos felices, en realidad, todo nuestro sistema corporal
funciona mejor y es más eficaz: pensamos mejor, somos más
creativos y estamos más sanos. Es sólo cuestión de
costumbre. Nos hemos acostumbrado a vivir a ese nivel de cuasi
enfado, de ceño fruncido y malhumor a flor de piel. Pero esa
forma de estar en el mundo es tan cansada que no nos queda
energía para lo bueno de la vida.
La decisión es tuya
Si
hay que elegir un juego para esta vida ¿por qué no elegir el
juego de ser felices? Integra la energía creativa, alegre y
juguetona del nº3 en tu vida. Si
además tienes en tu nombre y apellidos la letra C, la
L o la U, ya llevas la vibración del 3 en tu equipaje ¿a qué
estas esperando?
Como
ya era tarde y, además, la conversación estaba teniendo
lugar en un sitio tan poco convencional como era el baño de
mi casa, la miré directamente a los ojos:
“Me
has convencido –me dijo- Acabo de tomar la decisión de ser
feliz.”
La
imagen del espejo me miró sorprendida.
Una sonrisa se adivinaba en sus ojos.
Salí
del baño,
cerré la puerta y apagué la luz.
Namasté.
Charo Pinilla
Charo Pinilla se formó como Arquitecta Técnica aunque su
verdadera pasión es el crecimiento personal.
También es
maestra de Kundalini Reiki,
Reiki de Oro, numeróloga y practicante de EFT.
En
la actualidad, se dedica a ayudar a sus clientes a encontrar
el propósito de su vida y a descubrir qué es lo que les
apasiona.
Vive en Madrid con su marido y sus dos gatas.
Para más información visita su web www.propositodelalma.com
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